mmmmmmmmmmmmmmmm
Página 1 de 1. • Compartir •
mmmmmmmmmmmmmmmm
Nunca había estado en tus cercanías. Nos separaba el océano. La mar. Apenas hace unos días, me puse a tus pies y decidí hacerte una visita. La puerta la tenías abierta y ya que estabas allí, unos días visible, otros, los más, apareciendo y ocultándote entre espesas cortinas. Sabía que una vez entrase en tus dominios, me permitirías acceder. Así que fui en tu búsqueda. No te puedes quejar de todo aquello que te precede subiendo por el norte. Sorprende al visitante. Una masa forestal, digna de latitudes más norteñas. Bellos bosques del resistente y recio pino canario. No faltaban los cedros canarios. Los tajinastes, otras veces hermosos, en espera de florecer. Pequeñas flores, ya en más altura, se afanan por respirar el oxígeno que les da vida, y que ya comienza a escasear. Apareces majestuoso. Entramos en tu reino. Sin pedirte permiso, nos adentramos en tus dominios. Eres benévolo y permites que respetuosos, nos acerquemos a tu presencia. Impones.
Debías tener frío ese día. Un manto de armiño te cubría en parte y no permitiste observar tu reino en toda su belleza. Aún así, pasamos un buen rato en tu compañía. No te puedes quejar. No estás solo. Somos muchos los que te visitamos, pero si te soy sincero, prefiero tus cercanías. Son impresionantemente bellas. Se respiran aíres limpios. Esos aíres que ayudaron a conocer otro mundo, hace ya más de cinco siglos. Un “chalado”, acompañado de otros no menos locos, se dejó llevar por esos vientos que te envuelven. Vientos de ida y vuelta. Seguro que les viste partir. Iban en tres barcos de madera. No obstante, el último puerto del que partieron lo tienes a un tiro de piedra. Hasta sé, que durante un largo tiempo, estuviste atento para que nada les ocurriera. Incluso, ese “loco”, varias veces más, se acercó a tus dominios para con tu protección, partir de nuevo hacia aquellas lejanas tierras, tierras con las cuales, tienes una amplia y cercana relación. Tanta, que incluso, a veces, parece que uno está en aquellas latitudes cuando te imbuyes en tus pueblos y sus gentes, incluso la forma de hablar de tus súbditos, son muy cercanas a la de aquellos que habitan donde tus vientos dan la vuelta para regresar a tu reino.
Tal vez, mas adelante en el tiempo, volvamos a vernos. Has dejado un buen recuerdo y nos quedan lugares que descubrir.
Para ver fotografías, id a Páginas web con interés-Fotografías de Ángel.
Saludos montañeros
Debías tener frío ese día. Un manto de armiño te cubría en parte y no permitiste observar tu reino en toda su belleza. Aún así, pasamos un buen rato en tu compañía. No te puedes quejar. No estás solo. Somos muchos los que te visitamos, pero si te soy sincero, prefiero tus cercanías. Son impresionantemente bellas. Se respiran aíres limpios. Esos aíres que ayudaron a conocer otro mundo, hace ya más de cinco siglos. Un “chalado”, acompañado de otros no menos locos, se dejó llevar por esos vientos que te envuelven. Vientos de ida y vuelta. Seguro que les viste partir. Iban en tres barcos de madera. No obstante, el último puerto del que partieron lo tienes a un tiro de piedra. Hasta sé, que durante un largo tiempo, estuviste atento para que nada les ocurriera. Incluso, ese “loco”, varias veces más, se acercó a tus dominios para con tu protección, partir de nuevo hacia aquellas lejanas tierras, tierras con las cuales, tienes una amplia y cercana relación. Tanta, que incluso, a veces, parece que uno está en aquellas latitudes cuando te imbuyes en tus pueblos y sus gentes, incluso la forma de hablar de tus súbditos, son muy cercanas a la de aquellos que habitan donde tus vientos dan la vuelta para regresar a tu reino.
Tal vez, mas adelante en el tiempo, volvamos a vernos. Has dejado un buen recuerdo y nos quedan lugares que descubrir.
Para ver fotografías, id a Páginas web con interés-Fotografías de Ángel.
Saludos montañeros
Admin- Admin
- Mensajes: 2
Fecha de inscripción: 28/10/2008

Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.



